
Llegas a tu dormitorio, enciendes la tevé y de pronto en el horario estelar de las nueve de la noche ves un chape entre dos patas, te peñizcas para ver si es cierto ya que es muy raro (?) Tus ojos casi desorbitados no lo pueden creer pero estás emocionado porque tal vez estás en el país gay de las maravillas o a lo mejor no es más que uno de tus recurrentes sueños en los que un beso entre chicos es el pan de cada día y despiertas en la gloria. Claro una cosa es lo que deseas y otro la realidad porque en Perulandia ni aún en la señal de cable tenemos los canales exclusivamente gay, los que si existen en gringolandia o Europa donde pasan todas las series que deseariamos ver más allá de The L Word o Queer as Folk, la que me compré en polvos hace varios años y se convirtió en un boom adquirido no solo por gays sino por heteros también. No tendremos lo último de las producciones pero es un hecho que en la pequeña pantalla hace rato que los personajes gay dejaron el closet vacío y se soltaron las trenzas.
Mis amigos dicen que esta de moda ser gay o tener amigos que posean esta preferencia sexual. Lo cierto es que ya a nadie le parece cosa del otro mundo, salvo a mi tía Dominica, encontrarse en la programación del cable con una serie o novela donde exista un personaje homosexual común y corriente como cualquier otro. Precisamente la década de los noventa -finalizada hace ocho años- constituyó un período de madurez para cambiar esa negativa percepción respecto al papel del actor y personaje gay. Es más, gracias a la salida del closet de algunos escritores, actores, publicistas y guionistas gays norteamericanos es que empezó a generarse una saludable y renovada opinión pública, viendo la gente a hombres y mujeres de lo más normal, como lo que somos.
Dejando a mil años luz aquella época del miedo al desprestigio profesional los actores heterosexuales fueron los primeros en contribuir a minimizar la intolerancia, discriminación y homofobia aceptando hacer de gay. La televisión norteamericana tomó la iniciativa al producir series como “NYPD Blues”, “Dawson creek’s”, “Party of five” o “Popular” donde los actores del elenco aceptaron el reto de interpretar a gays en papeles secundarios. Le siguieron otras dos que no dudaron en mostrar directamente lo gay en su total dimensión: “Will and Grace” y “Queer as folk”, que ratificaron la existencia de un interés respecto al tema, lo cual continua motivando a los productores a invertir creatividad, tiempo y dinero en satisfacer la demandad del público. Al final no solo cuenta el hecho de promover un cambio en la mente del consumidor sino darle eso que le gusta a la gente. Ambas series formaron parte de las privilegiadas con el top de sintonía y se convertieron en un éxito mundial (¿la habrá visto Bush?) tal es así que sus protagonistas gozaron de una gran popularidad, éxito y cariño de la teleaudiencia ratificando esos nuevos aires de renovación mental cuyos cambios empiezan a consolidarse en este nuevo milenio.
Esta corriente, denominada por los más entusiastas analistas televisivos como el “gay power”, ha llegado para quedarse y aún esta en sus comienzos. Tenemos Here o Logo Channel que producen material original, la cadena HBO bastante open mind y otros canales que han visto un público cautivo con este tipo de personajes. La moda no tardó en llegar a América Latina, pero todavía con roles medio estereotipados del clásico peinador o travesti más cerca a lo afeminado o escandaloso, personajes débiles, blandos e inconsistentes que ni vida sexual tenían como los de la cadena Televisa con las novelas Volver a empezar o El premio mayor II. Mejor estuvo el intento de Azteca en La vida en el espejo y Lo que es el amor donde los personajes no eran acartonados. Cosa más grande de la vida chicos los tiempos cambian que duda cabe y ahora en el horario matutino americano As the world turns (El mundo gira), que inició sus transmisiones en blanco y negro el 2 de abril de 1956 (bien vieja oye), se atrevió, para pica de los conservadores y fanáticos religiosos, a mostrar el tan postergado chape de Noah y Luke, dos patas que se tenían ganas hace rato y chaparon como Dios manda. Ganadazos, ellos se dieron el primer beso entre dos hombres en la historia de la televisión de Estados Unidos de América en el horario diurno. Oh my GOD y pensar que The World Turns (ATWT) es la segunda soap opera de mayor duración al aire en la televisión mundial.
España es una fuente de personajes rosa, ya sabes que allá te puedes casar con todas las de la ley y normal, donde se han producido series como Aquí no hay quien viva, Al salir de clase, Un paso adelante o 7 vidas, bien con personajes principales o secundarios. Yo soy base treinta pero si no lo sabes en los noventa hubo una serie donde todos agarraban con todos, en Melrose Place Matt (Doug Savant) fue el primero de muchos gays que por venir estaban, aunque en la serie el era un ángel comparado a la mundana vida de medio vencidario. Por un poco y no lo hacen beato, hay estos guionista no sé donde tenían la cabeza. Vaya uno a saber.
Otro hito lo marcó Ellen DeGeneres quien se interpretó a sí misma cual lesbiana convicta y confesa en Ellen, show que batió récords de audiencia con el capítulo en el que salió del closet lo cual hizo que los anunciantes conservadores, intentaran dejar a la serie sin publicidad con el propósito de retirarla del aire. Ahora Ellen tiene otro programa en el canal Warner y bueno quién no sabe que es la más famosa lesbiana de USA. ¿Aló Rossie O'Donnel? Y hasta un perro gay (no el Tinkerbell de Paris Hilton) nos ladró en la pantalla chica como Sparky, la mascota de Stan quien no fue precisamente feliz con la sexualidad de su perro.
Ahora tenemos un huevo de series como The L Word (para chicas les), Brothers and Sisters,The Lair, Paradise Falls,, Dante's Cove, Gimme Sugar, Shirts and skins y además documentales, mini series o pelis hechas para tevé que nos han puesto en boca de todos y todas.