
Y en el Perú cada año el 31 de octubre se vuelve súper loco con las fiestas de Halloween especialmente en la comunidad gay que tiene la oportunidad de poder disfrazarse y ser parte de una tradición que no es nuestra pero que divierte mucho como lo es el Día de las Brujas. Cada año los adeptos crecen así los adeptos de los fantasmas, calaveras y calabazas. Si bien los chicos salen disfrazados por el vecindario a pedir caramelos, los jóvenes y grandes organizan fiestas de disfraces.
El disfraz puede ser el que tú quieras y vaya que la imaginación vuela ese día. Repasemos un poco, el origen de Halloween proviene de la fiesta céltica conocida como Samhain, que significa "fin del verano" y coincide con el final de la temporada de cosechas en Irlanda. Para los antiguos celtas, la puerta que separa este mundo con el del más allá se abre con la llegada del Samhain, permitiendo el paso de los espíritus. Los ancestros familiares eran bienvenidos mientras que los espíritus malos eran ahuyentados con máscaras y trajes. Con el correr de los años, la creencia celta se mezcló con la celebración cristiana del Día de Todos los Santos, y así nació esta celebración.
En Perú, la llegada de Halloween, sin embargo no es bienvenida por todos pues se celebra también el día de la canción criolla y en los programas de tevé o en los medios de comunicación siempre hay esa vieja discusión, aunque si bien debemos mantener nuestra identidad cultural la idea es que tenemos la libertad para decidir lo que se desee; aunque ya saben si manejan no tomen que no queremos lamentar accidentes. Ahora bien una idea de disfraz podría ser colocarse algo que tenga que ver con la historia del Perú o personajes históricos.
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